Canarias 7 Rutas, 7 Islas

Canarias 7 Rutas, 7 Islas

El despertar de la tierra en La Palma nos demuestra una vez más que la naturaleza de canarias está más viva que nunca. El Archipiélago Canario ofrece cientos de espectáculos naturales únicos y nos regala un marco ideal para el senderismo.
Hacer senderismo en cualquiera de las siete islas del archipiélago es una experiencia mágica e inolvidable. Las decenas de rutas de senderismo nos llevan por un abanico de paisajes naturales de una belleza incomparable.
Vivir la experiencia de recorrer la biodiversidad de canarias nos lleva desde los paisajes más agrestes y rústicos hasta los bosques más exuberantes. En una misma ruta podemos recorrer diferentes relieves que deleitan los sentidos y se quedan impregnados en el alma.

Canarias

encabezan las listas de caminos por recorrer de todos los senderistas del mundo entero.

Los Tilos Barranco La Palma

Sus cumbres, valles, cascadas, ríos y volcanes son un regalo natural que atrae anualmente a cientos de senderistas de los 5 continentes.

En nuestras islas hay rutas para todos los niveles de experiencia. Desde las rutas más suaves e ideales para toda la familia hasta las más exigentes y especiales para los más experimentados montañistas.

senderos naturales en canarias

El hermoso archipiélago canario es una de las formaciones geográficas más jóvenes de la tierra con “apenas” 30 millones de años. La ferviente actividad volcánica ha forjado a fuego nuestra bella orografía.

La violencia de la actividad de los volcanes submarinos ha sido aplacada por la quietud del Atlántico y ha creado un espectáculo natural indescriptible.

Cada isla tiene una edad geológica diferente y han evolucionado en relieves, flora y fauna de manera singular. Esta particularidad nos permite recorrer desde los eriales volcánicos más agrestes hasta la majestuosa fecundidad del paisaje tropical.

Veamos las rutas de senderismo más destacadas de las Islas Canarias.

bajada a la costa del noroeste de Tijarafe

7 rutas que describen la maravillosa naturaleza canaria y que permiten hacer un rápido recorrido de nuestro archipiélago.

El Hierro: Reserva de la biosfera

La más jóven de las Islas Canarias es al mismo tiempo la menos conocida y con menos afluencia del turismo internacional. Esta particularidad ofrece múltiples ventajas para el senderismo, pues es la isla con más paisajes por descubrir.

El Hierro fue declarado patrimonio natural de la humanidad por tener una de las mayores diversidades biológicas del mundo. La formación rocosa de la isla ha formado piscinas naturales que se esconden tras las rutas más excitantes y las mejores vistas del mundo.

Las rutas junto a la costa nos permiten deleitarnos de las puestas de sol más románticas y que se reflejan en sus playas de aguas cristalinas.

senderos en El Hierro para caminar por la isla del meridiano de Canarias

Un lugar idílico para disfrutar en solitario o con la mejor compañía.

La Gomera: La eterna primavera

Si el Jardín del Edén tuviera coordenadas seguramente los GPS nos llevarían directamente a La Gomera. Un paraíso natural en donde el tiempo parece haber congelado su belleza para los senderistas que recorren sus hermosas rutas.
Bosques frondosos de laurisilva que son un museo natural de la biodiversidad y que ofrece paisajes que no podrás disfrutar en otro lugar. Sus escarpadas rutas son todo un reto para los montañistas más experimentados con los acantilados más profundos y las grutas más desafiantes.

Sin embargo, en La Gomera existe una ruta para cada nivel de experiencia y tiene opciones para todos.

senderos en La Gomera por el Parque Nacional de Garajonay

Sus miradores ofrecen vistas que quitan el aliento y que sirven de marco para las más hermosas imágenes naturales del mundo.

La Palma: La isla viva

La Isla Bonita es uno de los tesoros mejor guardados del mundo. La ferviente actividad volcánica de La Palma ha forjado a fuego una geografía de una belleza indescriptible. La fertilidad de sus valles ha dado lugar a los bosques más frondosos y las montañas más biodiversas del planeta.

Sin duda, lo más resaltante de la isla es su fiera actividad volcánica, que ofrece espectáculos naturales únicos en el mundo entero. La Caldera del Taburiente es uno de los destinos de senderismo más apetecidos del mundo con rutas que parten del mar hacia las alturas.

En La Palma podemos elegir entre rutas inolvidables como las expediciones a Marcos y Cordero o las rutas al Teneguía.

Vista desde el Roque de Los Mucahchos hacia la Caldera de Taburiente

Tan solo dos de las cientos de experiencias maravillosas de la isla.

Tenerife: A las faldas del Teide

El Teide es la cima más alta de España y un espectáculo natural que roba el aliento de millones de turistas anualmente. Las paradisíacas rutas de senderismo del parque natural ofrecen un escenario natural inolvidable. En sus laderas podemos hacer un suave paseo familiar o elegir las rutas más exigentes y escarpadas por el tercer volcán más grande del mundo.

Pero Tenerife ofrece al senderista múltiples opciones de majestuosa belleza como sus imponentes macizos, sus grandes cuevas o sus rutas de montaña.

Un paisaje inolvidable por la isla más poblada y visitada del Archipiélago Canario.

Gran Canaria: El corazón de las Canarias

La segunda isla más grande del archipiélago se disputa el primer lugar con sus seis hermanas en cuanto a belleza y diversidad. El clima idílico presenta decenas de rutas boscosas, de montaña y de orografía costera sin iguales.

Sus fértiles valles se ubican bajo las montañas más imponentes en las que encontramos la mayor diversidad de flora y fauna con vistas increíbles.

Recorrer la isla desde sus paradisíacas playas tropicales hasta sus frondosos bosques es una experiencia incomparable.

Fuerteventura: Paraíso tropical

Nada tienen que envidiar las espectaculares playas de Fuerteventura a las playas del Caribe o del Pacífico. Pero, son sus senderos naturales lo que dan a esta isla un puesto privilegiado para los senderistas del mundo entero.

Recorriendo la isla desde el Pico de la Zarza hasta las Dunas del Corralejo, Fuerteventura es un destino soñado para el senderismo. Bellas formaciones rocosas dan a propios y visitantes un reto de belleza natural sin igual.

Lanzarote: Senderismo espacial

Dicen los expertos que la superficie de Lanzarote es lo más parecido a recorrer los valles y montañas de Marte. De hecho, el lugar de aterrizaje de la primera sonda espacial marciana de la NASA se ha bautizado Timanfaya.

Los senderistas aman recorrer las agrestes rutas rojizas de Lanzarote y sentir lo que sería recorrer la superficie del planeta rojo. Pero, la isla ofrece al senderista decenas de rutas de montaña con toda la belleza que la ‘isla diferente’ ofrece.

Lanzarote Islas Canarias

Definitivamente, hacer senderismo en las Islas Canarias es una de las experiencias que más queda en la memoria de sus visitantes. Tenemos todas las zonas climáticas y sus rutas guardan bellezas escondidas como tesoros para los más aventureros.

Descubre las Canarias por tus propios pasos y ven a vivir una experiencia de 360º en el mejor lugar del mundo. Te esperamos para hacer de tu visita un momento memorable y al que siempre querrás volver.

Las mejores rutas en Gran Canaria

Barranco de Azuaje

Iniciamos la ruta en la plaza de San Roque de Firgas. Seguimos la calle de La Constitución hasta la carretera donde giramos a la izquierda y la cruzamos. A media curva, a mano derecha, junto a una casa, un camino nos bajará al fondo del Barranco de Azuaje.

Antes de iniciar el descenso seguimos 50m por la carretera hasta el Mirador de las Madres. Una visión espectacular del Barranco de Azuaje, que nos permite intuir lo que será nuestra ruta.

En la Reserva Natural Especial de Azuaje, siempre hay un buen caudal de agua durante todo el año, esto hace que descubramos una riqueza biológica increíble que lo convierte en uno de los barrancos más verdes, y por tanto, más bonitos de isla.

Volvemos atrás hasta el desvío, e iniciamos el descenso. No tiene pérdida. Es una bajada pronunciada de tierra y piedras, que si está mojado es muy resbaladizo. En 30-35 minutos llegamos al balneario cerrado desde 1938. Justo antes del balneario, hay un camino a la izquierda, que ignoraremos.

Seguimos nuestro camino y cruzamos el río por el paso acondicionado con troncos y piedras. Encontramos un panel informativo del Balneario de Azuaje y sus aguas. Seguimos a la izquierda por un camino adoquinado que nos lleva a un área de picnic. ¡Un buen lugar para comer cuatro nueces! Cruzamos el área, seguimos el camino y, a unos 200m, tomamos el desvío de la izquierda que sigue el curso del río. Más adelante encontramos un cartel indicativo y debemos seguir dirección Barranco Azuaje.

Nos adentramos en el barranco, cada vez más estrecho y con paredes más vertiginosas. Atravesamos arroyos de aguas claras, disfrutamos de los pequeños saltos de agua y nos perdemos entre , bejeques, tajinastas azules y el bosque de laurisilva, sauces, laureles… Verdaderos entornos selváticos

Siguiendo el camino deberemos atravesar el río varias veces por los troncos preparados que hacen de puente. Una vez pasado el segundo puente, el camino sigue arriba por la izquierda.

Después del tercer puente, hay que subirse un poco por la roca de la derecha para recuperar el camino. Después de unos 40m hay que tomar el desvío derecho (el de la izquierda es peligroso y llevan al mismo sitio).

Más adelante encontraremos dos tramos de roca, uno de bajada y uno de subida que tienen una cuerda de seguridad para facilitar el paso. Entre los dos tramos encontraremos el último salto de agua.

Seguimos el camino que va bordeando el río. Después de un tramo con cañas, cruzamos el río. El camino sube hacia la izquierda (una flecha amarilla en una roca nos lo confirma) y rápidamente giramos a la derecha. Vamos subiendo y saliendo del barranco, dejando atrás las escarpadas y espectaculares paredes que lo configuran, hasta encontrar la indicación Barranco Guadalupe/Moya.

Bajamos hasta el fondo del barranco y seguidamente iniciamos la subida. En la próxima indicación tomamos dirección Moya hasta llegar a la carretera que lleva a Carretería. Después de unos 25 minutos de carretera, justo cuando se ve la entrada del pueblo, hay un desvío ancho a la derecha, con el indicador de camino del ladera, que nos baja hasta el balneario. Es un descenso pronunciado y fascinante con excelentes miradores del barranco. Cuando llegamos al fondo, volvemos a encontrar el indicador que ya conocemos. Giramos a la izquierda, hacia el balneario. Ahora sólo hace falta rehacer el camino hasta Firgas.

Si tenemos tiempo, antes de subir hacia Firgas, podemos dedicar un rato a recorrer las salas desiertas del Balneario inaugurado en 1868 y muy concurrido por la fama de sus propiedades curativas.

El hecho de que Gran Canaria sea una isla de origen volcánico ha contribuido al nacimiento de manantiales de agua con propiedades minero-medicinales como éste. Las aguas del Azuaje son ricas en hierro, silicatos, gas carbónico y bicarbonatos sódicos, además de muchas ferruginosas. De ahí que las aguas de Firgas sean cardio protectoras y tengan propiedades digestivas y diuréticas ideales para los problemas renales.

De llegada a Firgas vale la pena tomar un tomo por el pueblo: por la plaza de San Roque y sobre todo por el imprescindible Paseo de Canarias con los mosaicos de las islas y su fuente de agua en forma de salto de agua. En la misma plaza hay varios puestos de comida casera, como el k’-Tana, que se encuentra dentro del Liceo de Firgas, o La labor de Canarias.