23 May Etapas del GR131 en Canarias
Quienes se interesan por las etapas del gr 131 Canarias no suelen buscar simplemente cualquier sendero de largo recorrido. Lo que buscan es una ruta con carácter: volcánica, cambiante, exigente y, al mismo tiempo, sorprendentemente fácil de dividir en tramos insulares independientes. Eso es precisamente lo que hace tan especial al GR 131 en Canarias: no es un camino continuo en el sentido clásico, sino una sucesión de rutas insulares singulares que pueden combinarse de maneras muy distintas según el tiempo disponible, la condición física y la época del año.
Lo que hace especial al GR 131 en Canarias
El GR 131 conecta, en varias islas del archipiélago, las crestas más impresionantes desde el punto de vista paisajístico y los antiguos caminos de comunicación. En lugar de una larga travesía homogénea, aquí se encuentra una serie de mundos de etapas autónomos. En Lanzarote dominan los paisajes volcánicos abiertos y los horizontes amplios. En La Gomera se alternan el bosque de laurisilva, los barrancos y las cumbres. En La Palma, el camino adquiere un carácter alpino, con largas subidas, un perfil pronunciado e impresionantes tramos junto a la Caldera de Taburiente.
Ahí reside precisamente el atractivo, pero también el reto. Quien escucha el nombre GR 131 tiende a pensar en un único sendero de largo recorrido con un ritmo similar de día en día. En Canarias, eso solo es parcialmente cierto. Cada isla tiene su propio clima, su propio terreno, sus propias condiciones logísticas y su propio nivel de exigencia.
Etapas del GR 131 en Canarias — no todas las islas se sienten igual
Para la planificación del viaje, importa menos cuántos kilómetros tiene una etapa que cómo se camina. 16 kilómetros en Lanzarote pueden resultar ligeros y fluidos. La misma distancia en La Palma, con mucho desnivel, tramos pedregosos y pasajes expuestos, puede ser considerablemente más dura.
A eso se suma el tiempo. Aunque Canarias está considerada un destino de senderismo para todo el año, en las rutas de alta montaña puede hacer frío, viento o una humedad sorprendente. En las islas occidentales, la altitud juega además un papel mayor del que muchos imaginan al principio. Quien llega preparado solo para sol y playa descubrirá rápidamente en el GR 131 una cara muy distinta de Canarias — y eso es precisamente lo que aprecian los senderistas de largo recorrido con experiencia.
Lanzarote y La Graciosa — un inicio suave con mucha amplitud
En Lanzarote, el GR 131 se muestra por su lado más abierto y diáfano. Las etapas discurren por un paisaje que a primera vista parece árido y que se va revelando más matizado con cada kilómetro. Campos de lava negra, pueblos blancos, conos volcánicos y la vista constante al Atlántico otorgan al camino un ritmo muy marcado.
En cuanto a condición física, Lanzarote suele ser el mejor punto de entrada al GR 131. El desnivel acumulado es moderado en comparación, los senderos son generalmente bien transitables y las etapas pueden dividirse de forma cómoda. Aun así, no hay que subestimar la isla. El sol, el viento y la ausencia de sombra pueden convertir un tramo aparentemente fácil en una jornada de senderismo muy exigente.
La Graciosa se piensa a menudo como un complemento, pero es mucho más que un apéndice. Quienes buscan amplitud, calma y una experiencia paisajística despojada tras días sobre lava encontrarán aquí una continuación casi meditativa. Para los senderistas que quieren vivir el camino de largo recorrido como un viaje entre islas, esta combinación resulta muy coherente.
Tenerife — la transición entre la comodidad y el ambiente alpino
En Tenerife, el GR 131 se vuelve más variado y con más perfil. La ruta atraviesa distintas zonas de vegetación y pone de manifiesto lo mucho que cambia la isla en poca distancia. El pinar, las mesetas y las zonas volcánicas de alta montaña crean jornadas paisajísticamente muy densas.
Los senderistas bien entrenados suelen encontrar aquí las etapas más equilibradas de todo el sendero. Hay subidas exigentes, pero también tramos que se caminan con mucha fluidez. Al mismo tiempo, la logística en Tenerife suele ser relativamente fácil de planificar. Eso es una ventaja para quienes quieren viajar de forma independiente sin renunciar a una estructura de etapas fiable.
La Gomera — compacta, verde e intensamente sorprendente
Para muchos, La Gomera es la isla donde el GR 131 alcanza su mayor densidad paisajística. Las distancias suelen parecer asumibles sobre el papel, pero el continuo sube y baja por barrancos y sobre crestas consume energía. A eso se suman tramos de bosque húmedo, crestones con vistas panorámicas y pequeños pueblos que parecen destinos de etapa naturales.
Precisamente esta mezcla hace que La Gomera sea tan popular entre los senderistas que quieren vivir mucho en pocos días. La isla es compacta, pero no cómoda. Quienes la recorren deben tener buen pie y no subestimar el desnivel. A cambio, se obtiene uno de los escenarios de largo recorrido más variados de Canarias.
La Palma — las etapas reinas del GR 131
Cuando se habla del GR 131 con respeto, suele ser por La Palma. Aquí, el senderismo insular se convierte en un verdadero trekking de largo recorrido con carácter alpino. Las largas subidas, los tramos expuestos, las grandes altitudes y los bruscos cambios meteorológicos definen la ruta. La travesía por la Cumbre Vieja y los caminos de altura junto a la Caldera se cuentan entre las experiencias de senderismo más impresionantes del archipiélago.
La Palma es ideal para senderistas experimentados que disfrutan del desnivel y que encuentran su ritmo en etapas largas. Es menos adecuada para quienes simplemente quieren probar el senderismo de largo recorrido por primera vez. Eso no significa que haya que estar en una forma excepcional. Pero la condición física, la seguridad en el terreno y una valoración realista de las propias capacidades importan aquí más que en las islas orientales.
Cómo elegir las etapas adecuadas
La mejor ruta no es automáticamente la más famosa ni la más deportiva. Lo decisivo es qué tipo de viaje de senderismo se busca. Si lo prioritario es el disfrute del paisaje, la amplitud y una introducción relajada al senderismo de varios días, Lanzarote o una combinación más suave de varios tramos insulares encajan muy bien. Si se quiere vivir la máxima variedad en poco tiempo, La Gomera es a menudo la opción más apasionante. Y si se busca el núcleo deportivo del GR 131, difícilmente se puede prescindir de La Palma.
El tiempo de viaje disponible también influye. No todo el mundo quiere combinar dos o tres islas en un mismo viaje. Los traslados entre islas requieren organización, aunque naturalmente aporten contrastes adicionales. Especialmente con una semana de vacaciones, suele ser más sensato centrarse en una isla con etapas bien planificadas que intentar abarcar demasiado.
Lo que suele subestimarse al planificar
Un error frecuente: como Canarias está bien desarrollada para el turismo, se asume que una travesía de largo recorrido allí será automáticamente sencilla. En la práctica, mucho depende de los traslados, los puntos de etapa y la disponibilidad de alojamiento. No todos los tramos bonitos terminan donde la logística resulta cómoda. Por eso merece la pena aclarar con antelación cómo encajan el equipaje, los puntos de partida y los destinos de cada etapa.
El GPS y el balizamiento también merecen una valoración diferenciada. El GR 131 es fácil de seguir en muchos puntos, pero no todos los tramos están en el mismo estado, y el tiempo o la niebla pueden dificultar la orientación. Una preparación fiable de la ruta ahorra aquí no solo tiempo, sino también rodeos innecesarios.
Caminar sin equipaje hace además que el sendero de largo recorrido resulte considerablemente más relajado. Especialmente en las islas más escarpadas, hay una diferencia notable entre ir con mochila de día o con todo el equipo para varios días. Para muchos viajeros activos, precisamente esta combinación de autonomía y logística organizada es el punto en el que una caminata por etapas se convierte de verdad en vacaciones.
Para quién merece especialmente la pena las etapas del GR 131 en Canarias
El GR 131 es ideal para senderistas que no solo quieren contemplar el paisaje, sino atravesarlo durante varios días. Se adapta a viajeros a quienes les gusta ir por su cuenta, pero que valoran una estructura de etapas clara y una organización fiable. Es menos adecuado para quienes esperan el mismo estándar cada día y un nivel de dificultad uniforme a lo largo de todo el recorrido. El carácter de cada isla es sencillamente demasiado distinto para eso.
Pero precisamente esa variedad es su fortaleza. Se puede utilizar el camino como iniciación al senderismo de largo recorrido, como reto deportivo o como viaje entre islas con una ruta definida. En NATOUR observamos con frecuencia que los viajeros no quieren simplemente completar todo el sendero de largo recorrido, sino elegir con criterio los tramos que mejor se adaptan a su condición física, su tiempo de viaje y su idea de paisaje. En el GR 131, eso no es una solución de compromiso, sino habitualmente la decisión más inteligente.
Al planificar el sendero de largo recorrido en Canarias, piense menos en nombres y más en la sensación de la etapa: ¿qué isla debe ser?, ¿cuántos metros de desnivel son asumibles por día?, ¿quiere hacer kilómetros o quiere absorber el paisaje de forma más pausada? Quien responde a estas preguntas con honestidad no encontrará en el GR 131 una ruta estándar, sino exactamente la caminata canaria que realmente le corresponde.
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